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Los testimoniales, hoy mas poderoso que nunca

Los testimoniales, hoy mas poderoso que nunca

Una de las estrategias para incentivar las ventas son los testimoniales, estos aportan confianza a los nuevos prospectos y consumidores, ellos no te conocen y quizá no hayan oído hablar de ti, así que ¿por qué deben creer que lo que les ofreces es su mejor opción?


Quizá tu ya hayas usado los testimoniales para fomentar o incrementar la confianza de tus clientes pero cómo puedes hacer que estos sean no solo buenos sino fantásticos a la hora de generar confianza e inclusive de captación de clientes.
El internet y las plataformas sociales son el canal ideal para potencializar los testimoniales y que adopten formas más “orgánicas” de llegar a tus consumidores.


El 89% de las personas reconocen ser más influenciados por testimonios que ven en Facebook de amigos, familiares y páginas especializadas que siguen.


¡Vale pues este dato nos da una buena pista!

Bueno lo importante de obtener una testimonio es que no solo se use como una pieza mas en tu carta de ventas, sitio web o presentación, hoy puedes darle otro sentido usando estos testimoniales como parte de tu estrategia de marketing, contenidos y publicidad.


Si, hoy puedes hacer que una persona famosa o influyente en tu nicho de un testimonio sobre tu servicio, un experto o uno de tus propios clientes, pero creo que la magia esta cuando este mensaje se da de manera orgánica, es decir, casi de manera desinteresada.


Te voy a platicar una cosa que me llamo mucho la atención hace poco días y por eso escribo estas líneas.
Navegando en internet había entrado a una pagina donde vendían un curso, entre a la página y husmee, revise el contenido del curso y sentí que la información que daban no era tan convincente y deje el sitio.


Dias después en mi perfil de LinkedIn una amiga ponía la experiencia tan fantástica que le había resultado este curso, explicaba lo práctico que fue para ella tomar ese curso y mención cosas que el sitio no. Formó un grupo muy guay de personas que estaban inscrita en el curso, describía el tipo de ambiente, las oportunidades de generación de negocios y que no solo el curso había valido la pena, sino que además había logrado otros tantos beneficios gracias a la comunidad que a partir de esto se había dado.


En ese momento mi cerebro tomo la decisión de apuntarme. Para cuando fui consciente de lo que había pasado, busque su post y lo leí con calma para entender qué fue lo que pudo haber pasado.


• Su post en nada fue una descripción del curso, al contrario, relataba una historia• La historia estaba envuelta en emociones, describía lo bien que se sentía al haber tomado la decisión y en haber encontrado a personas tan maravillosas, su crecimiento personal y profesional.


•Cuando hablaba del curso era como si hubiera agarrado mi lista de objeciones y se pusiera a contestarla.
Al final firmaba su experiencia invitando a unirse y que ella no dudaría en inscribirse a otro curso de esta empresa.
Después de leer y analizar por supuesto que le marque para saber más, yo ya estaba preparado y tenia mis preguntas listas. Esta vez su emoción no me dejaría desarmado.


Al hablar con ella le pregunte por qué sintió la necesidad de compartirlo, sabía que ella no es de esas personas que ponen su vida en las redes, me contesto que dentro de la última sesión además de felicitarlos por terminar el curso como ejercicio final sería fenomenal que compartieran su experiencia en alguna red social, esto para que sirviera como recordatorio en su desarrollo personal y profesional, les pidieron que volcaran sus emociones y se escribieran un mensaje a su yo del futuro, esperando en una años poder volver a leerlo y así recordar como les había cambiado su vida.
Claro después de esta experiencia muchos (supongo) caen en el principio de reciprocidad, el cual  nos obliga a devolver a los demás lo que hemos recibido de ellos.


Yo claro que le dije “caíste en la trampa y te usaron de testimonio”, pero ella me contesto que independientemente de eso, pensaba que la experiencia era suficientemente buena para compartirla.
Los testimoniales orgánicos como el de mi amiga tienen un valor infinitamente superior a cualquiera que la empresa ponga en su web, aunque sea un video muy bien logrado. Si tienes un producto o servicio extraordinario debes intentar que tus clientes compartan su experiencia en sus redes sociales de manera orgánica tiene un poder muy superior a cualquier esfuerzo.


Esta empresa no es la primera que lo hace, existe estrategia para restaurantes que ofrecen una entrada o postre si compartes una foto del lugar y haces comentarios positivos.
Así que no desestimes tus testimoniales, busca la manera en que sean de manera orgánica solicitándolos de manera natural y creativa.